La trayectoria del cuartel de Bomberos Voluntarios de Salto de las Rosas
La história del cuartel comenzó por iniciativa de los propios vecinos de la comunidad de Salto de las Rosas, quienes, acompañados por personal policial, funcionarios y medios de comunicación, se unieron con el fin de tener su próprio cuartel. En ese año se presentó la personería jurídica y se inauguró el espacio, el cual fue asentado sobre una vieja terminal de trenes que había sido abandonada, incendiada y finalmente recuperada por el equipo.
A finais de 2008, el atual comandante, Pablo Franciulli, se sumô al voluntariado luego de que su propria casa sufriera un incendio. Esta experiência personal evidenció la grave falta de un sistema local de emergencias, ya que por aquel entonces las distancias eran largas y el departamento dependía exclusivamente de los Bomberos de San Rafael para todas las eventualidades.
Durante sus primeiros nueve años, la institución operó bajo una estricta austeridad económica, visible en sus trajes desgastados y en la aridez de su sede, pero siempre sosteniendo la máxima de "Primero las herramientas". Este enfoque dio grandes frutos en 2017, cuando el cuartel logró sumar una nueva adquisición proveniente de Suiza: un camión multifunción de alta tecnología para combatir rescates e incendios. Este equipamiento fue clave, ya que le permitió al cuartel superar los límites del distrito y comenzar a asistir en siniestros por todo el departamento.
Al cumplir 12 años de história prestando un servicio esencial, el cuartel de Salto de las Rosas se volvió más importante que nunca. Ante la existencia de autobombas rotas en outro cuartel del departamento, los voluntarios locales debieron dar un paso al frente y cubrir el espacio vacío en la región. Para esa etapa, el equipo contaba con 19 bomberos certificados y ocho aspirantes en etapa de capacitación.
El cuartel sigue creciendo gracias al apoio de la comunidad. Cuenta con múltiples vehículos de emergencia y continúa formando nuevos Bomberos. La política de "Primero las herramientas" y la decisión de no pedir colaboraciones en los semáforos —para siempre estar pendientes del teléfono y listos para salir a una emergencia— siguen siendo los pilares del equipo.
Servimos sin esperar nada a cambio, movidos por el compromiso con nuestra comunidad.
Estamos disponibles las 24 horas, los 365 días del año, ante cualquier emergencia.
Nos capacitamos continuamente para brindar el mejor servicio posible.
La unión y el trabajo en equipo son la base de todo lo que hacemos.